Documentando el trabajo de diseño: ayuda a tu equipo, pero sobretodo a vos

Así me siento cada vez que tengo que actualizar mi portfolio

Todos los jueves tengo el mismo ritual. Empiezo a trabajar escuchando New Layer , el podcast sobre diseño de producto de Jasmine Friedl y Tanner Christensen. Simplemente me encanta. Es cortito y al pie, como decimos en Argentina, es decir, se habla de temas concretos y sin vueltas. Es muy útil para pensar en temas que estando en una start-up y en un equipo-de-diseño-de-uno no llego a internalizar, ni a vocalizar en mi equipo.

Un episodio que me marcó mucho habla sobre la importancia de documentar nuestro trabajo como diseñadxres. Ugh. ¡Si hay algo que me da rabia es que me digan que tengo que hacer algo que detesto…y que tengan razón!. En el episodio, hablan de como la documentación que no hacés hoy, va a venir a patearte en la cara mañana. Es posible que te olvides donde guardaste esas capturas de pantalla, el nombre del equipo y detalles jugosos de cómo resolviste ese problema cuando más lo necesites, es decir, cuando estés hasta las manos armando tu portfolio. También es muy útil para hacer retrospectivas con vos misme, y para tener referencias cuando estés en un nuevo equipo o mentoreando. Por último, es posible que te olvides de las cosas que aprendiste antes y estés perdiendo tiempo en soluciones que ya atravezaste y descifraste (o no).

Lo que me llegó directo al diseño-corazón fue el temita del portfolio, por que lo estoy vivendo ahora. Un sufrimiento — no se lo deseo ni a mi peor enemigue. Para resumir, me planteé seguir alguna de las recomendaciones que mencionan:

  • Tener un diario de trabajo donde anotar ideas, enseñanzas y reflexiones de la jornada. Las emociones también cuentan!
  • Sumar un diario de proyecto donde puedas catalogar iniciativas de + de 3 meses día a día. Es importante documentar: inicio y fin, equipo, objetivos, métricas, metodologías y enseñanzas. Yo lo hago en Notion, y por ahora, me sirve mucho.
  • Siempre agregar capturas de pantalla, fotos, grabaciones, videos, todo el contenido que te ayude a recordar como se dieron los hechos.
  • Si preferís no escribir, una bitácora en video también es una buena idea (la cual abandoné muy rápido por que escucharme hablar a mi misma no es para nada placenetero)
  • Usar recordatorios (calendario, Slack). Una vez que arrancás, una vez por mes, una vez por semana, lentamente se hará un hábito — esperemos cruza los dedos
  • Intentar automatizar las tareas lo más posible. Herramientas como Automator en Mac que permiten armar rutinas como por ejemplo sacar screenshots cada X tiempo, así la documentación en imagenes se hace sola (aunque estoy de acuerdo con la anfitriona, es kinda creepy)

¡Pero Sofía! No puedo estar dedicándole media hora por día a este querido diario. Y es cierto, pero 5 minutos es más que suficiente. No tiene que ser hermoso, ni coherente siquiera. Es más, lo estoy haciendo ahora mismo, solo que devenido en un artículo quasi ordenado de mis ideas.

Para terminar, la enseñanza con la que me quedo es esta: hacé algo, asumí la responsabilidad ahora, y te lo vas a agradecer. Ésta es mi forma de hacerme responsable, haciéndo mi experiencia pública. Quizás se vuelva un buen hábito y quién dice, pueda cosechar sus frutos en un portfolio sin dolores de cabeza mañana.

Soy una diseñadora apasionada por encontrar el punto donde la usabilidad y la estética se encuentran. Líder de UX y Diseño @Frontastic